Se encuentra ante uno de esos conceptos y “artes” más complejos de la creación de una Marca, y que en definitiva va implicar todas las acciones de su desarrollo de Marca. La complejidad pasa por que obviamente no sea un nombre ya utilizado, parecido a otro, que se pueda leer, y lo más importante recordar, y si uno busca internacionalizarse que no sea un insulto en otros idiomas.
Con esto más que hablarle de un concepto y darle unos consejos, es un mecanismo, para lograr un nombre propio con personalidad propia.
1. No espere hasta el último momento.
El Naming (Nombrar su empresa) No es fácil y el nombre de una empresa o producto lleva tiempo, desde el nombre se crea la estrategia de comunicación, es el punto de la diferenciación, si con él se limita en el tiempo estará dañando su futuro, si es demasiado expansivo posiblemente defraude…
¬ Piense, reflexione.
¬ No copie.
¬ No traduzca.
No le encargue esta labor a un personal que no tome decisiones, esto es una labor de la alta dirección, de los dueños, de aquellos que han de dirigir el futuro, y que han de saber que quieren para mañana.
No tome una decisión en base a una conversación en una fiesta acompañada de alcohol, puede obtener un resultado nefasto a pesar de ser un nombre divertido y originalísimo en pronunciarse, sea consciente de que a la hora de la verdad nada de ese momento se ajuste con la realidad, de la apreciación de los demás ante ese nombre, ante su empresa.
Sea realista.
2. Asegúrese de que el nuevo nombre es descriptivo, comienza con la letra A, y no tiene absolutamente ninguna connotación negativa.
Intente ser descriptivo, la gente tiene que saber a qué se dedica.
El nombre debe transmitir cada característica y beneficio que haya tenido o vaya a tener con su empresa. Intente crear un nombre por la letra A, que se vea en lo alto de los listados, rara vez se sigue leyendo desde la página tres, si lo logra puede ser fabuloso.
Sea positivo en el nombre, nada de negatividad, nada de nombres que lleven a la confusión, al chiste fácil. Una marca por sí sola no conlleva connotaciones negativas, pero ojo, eso no es una puerta abierta para ponerse como nombre un insulto, una descalificación.
El nombre no es la carga de todas las comunicaciones: publicidad páginas web etc ,NO, el nombre identifica a la empresa define quien es, y da pie a los desarrollos de la comunicación: publicidad y demás soportes de comunicación, pero un nombre nunca será un anuncio.
No confunda nombre con publicidad.
3. Crear nombres que no tienen significado alguno.
Si el nombre no puede decir todo sobre su empresa, es mejor si el nombre no dice nada.
Puede ser, pero tenga en cuenta que: Las palabras sin sentido de pertenencia y de asociación personal, tienen que ser trabajadas e invertir grandes sumas en publicidad para informar a los consumidores de lo que su nombre significa y a lo qué se compromete atender.
Con suficiente dinero y tiempo, una palabra sin significado puede hacerse característica. Kodak, Xerox, etc. todas demuestran que es posible construir una marca fuerte en una palabra cuya definición es imposible de intuir.
Pero, ¿por qué elegir un "nombre vacío" de sentido cuando hay alternativas de palabras y significados reales? Es más fácil recordar un nombre si es también una palabra “familiar”.
Sí, una abrumadora inversión publicitaria, mantenida en el tiempo, puede reducir el desgaste causado por un " nombre vacío ". Pero una palabra real con sentido intensifica la atención, conecta con la gente, y se propaga por el boca a boca de manera más eficaz y barato que la publicidad. Es cuestión de elección, trabajo, y obviamente de ganas en invertir.
4. Invite a toda la empresa a una lluvia de ideas (Brainstorming) sobre su nombre.
La denominación, el elegir un nombre no requiere conocimientos técnicos particulares o la especialización en la comercialización, la lingüística, o sobre el derecho de marcas, por lo que es mejor tener el mayor número posible de personas generando ideas, propuestas y por tanto participando en el proceso.
Una lluvia de ideas lo más extendida posible, sea cual sea su nivel y origen, se traducirá en una enorme lista de palabras.
Este resultado generalmente proporciona una mayor idea de lo que es la empresa, y una mayor calidad en los nombres, siendo más fácil su elección, o el propio descubrimiento de un nombre más idóneo y de valor.
Grandes nombres rara vez proceden de un grupo de dirección, grupo que casi nunca se compone de más de cinco personas, si es que llegan a ser tantos.
Una buena manera de lograr su nombre es tomando esa lista (mas la suya y la del resto del órgano de decisión) trabájelas, cree una nueva lista sobre ella, y déjela reposar unos días, repita ese proceso dos o tres veces, al igual que sus socios, el resultado será una lista corta de nombres eficaces y con sentido.
5. Genere un concurso
Nada dice este nombre es tan importante para nuestro futuro que abrir el proceso de elección a todo la empresa.
Al igual que cualquier cosa vital para el futuro de su empresa (planificación estratégica, fusiones y adquisiciones, etc), la participación de todos los empleados, desde el personal de limpieza, puede ser garantía de éxito.
El deseo de la participación de todos en los nombres es comprensible. Se podría fomentar un sentido de igualdad, y democracia. Pero la marca no es una democracia.
Se requiere un punto de equilibrio en la “visión” elección, que es difícil lograr si las personas que son de escala media o base se les otorga el poder absoluto.
La creación de un gran nombre también requiere conocimientos especializados en muchas áreas (tales como la comercialización, la ley de marcas). Así pues no olvide que es una consulta.
La mayoría de las veces, a presentar los nombres elegidos de los empleados los resultados no son muy distintos de los de la dirección, y probablemente no aclare la selección.
Entonces, es posible, que la mejor elección después de todo, sea acudir a los especialistas, obviamente pueden hacerlo desde cero y sin aportarles el trabajo interno, o enriquecer el arranque con lo ya trabajado, todo dependerá del grado de satisfacción que tengan, y dependerá totalmente de su juicio.
6. Grupo de discusión para elegir al ganador.
Si ya dispone de una lista corta de nombres (no más de 5, y mejor solo 3) llega la hora de interrogar a una serie de grupos de discusión, es decir de generar su estudio de mercado.
En este proceso asegúrese de preguntar el nombre que más les gusta y que ven de mayor éxito.
Cuanto más grandes sean los grupos de discusión más posibilidades tendrá de tener una respuesta real de la sociedad ante su nombre. Eso si, no piense que el grupo tiene que tener mil personas, es más eficaz, si son grupos independientes de 10-20 personas hablando al respecto.
Lógicamente cuantos más grupos sume, mejor calificación obtendrá sobre el nombre definitivo a elegir.
7. Conclusión.
Ahora cuenta con un mecanismo de creación y selección, y con él, tendrá más probabilidades de elegir un nombre de éxito comercia.
Ahora tendrá que ser disciplinado en su utilización, y tendrá que ser implacable en su defensa, ya que todo aquel que intervenga en su desarrollo (identidad, publicidad, etc) pretenderá poner su punto de vista profesionalidad, e incluso imponer sugerencias de cambio. (si es su voluntad implicarles ya sabe que tiene que ser en el punto cuatro y no en el sexto)
Usted ya ha invertido el tiempo necesario en crear y seleccionar su nombre, su responsabilidad pasa en defenderla y explicar su concepto, los demás solo tendrán que crear y construir entorno al nombre.